Isabel II (no Isabel I) se tenía que exiliar
La Reina de los tristes destinos, como también ha sido llamada,e29 tuvo que hacer frente a la Revolución de 1868 (conocida como La Gloriosa),30 que la obligó a abandonar España en tren desde San Sebastián donde veraneaba.
Isabel II se exilió en Francia, donde recibió el amparo de Napoleón III y Eugenia de Montijo, y estableció su residencia en el parisino Palacio de Castilla hasta su muerte; el 25 de junio de 1870 abdicó en París en favor de su hijo, el futuro Alfonso XII.
Mientras tanto, gracias al apoyo de varios grupos en el gobierno, el príncipe Amadeo de Saboya, miembro de la familia real italiana, fue elegido para reemplazarla en el trono como Amadeo I de España; Amadeo era hijo de Víctor Manuel II, rey de Italia desde 1861 y perteneciente a la Casa de Saboya, y de María Adelaida de Austria (bisnieta de Carlos III de España).
Isabel II vivió el resto de su vida en Francia; desde allí fue testigo de la Primera República, del reinado y de la muerte de su hijo Alfonso XII en 1885, de la regencia de su nuera, María Cristina de Habsburgo-Lorena y del inicio del reinado personal de su nieto, Alfonso XIII.
Desde que fue derrocada en 1868 dejó de hacer vida en común con su marido, que pasó a vivir a Épinay-sur-Seine, donde falleció en 1902. Isabel II murió en el Palacio de Castilla de París en 1904 y fue enterrada en el Monasterio de El Escorial frente a los restos de su esposo.
Isabel II (no Isabel I) se tenía que exiliar
La Reina de los tristes destinos, como también ha sido llamada,e29 tuvo que hacer frente a la Revolución de 1868 (conocida como La Gloriosa),30 que la obligó a abandonar España en tren desde San Sebastián donde veraneaba.
Isabel II se exilió en Francia, donde recibió el amparo de Napoleón III y Eugenia de Montijo, y estableció su residencia en el parisino Palacio de Castilla hasta su muerte; el 25 de junio de 1870 abdicó en París en favor de su hijo, el futuro Alfonso XII.
Mientras tanto, gracias al apoyo de varios grupos en el gobierno, el príncipe Amadeo de Saboya, miembro de la familia real italiana, fue elegido para reemplazarla en el trono como Amadeo I de España; Amadeo era hijo de Víctor Manuel II, rey de Italia desde 1861 y perteneciente a la Casa de Saboya, y de María Adelaida de Austria (bisnieta de Carlos III de España).
Isabel II vivió el resto de su vida en Francia; desde allí fue testigo de la Primera República, del reinado y de la muerte de su hijo Alfonso XII en 1885, de la regencia de su nuera, María Cristina de Habsburgo-Lorena y del inicio del reinado personal de su nieto, Alfonso XIII.
Desde que fue derrocada en 1868 dejó de hacer vida en común con su marido, que pasó a vivir a Épinay-sur-Seine, donde falleció en 1902. Isabel II murió en el Palacio de Castilla de París en 1904 y fue enterrada en el Monasterio de El Escorial frente a los restos de su esposo.